Mascotas en invierno, claves para protegerles contra el frío - Segurvet
480
post-template-default,single,single-post,postid-480,single-format-standard,bridge-core-1.0.4,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-18.0.8,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive
mascotas-en-invierno-claves-para-protegerles-contra-el-frio

Mascotas en invierno, claves para protegerles contra el frío

Aunque aún queden un par de semanas para la entrada oficial del invierno (22 de diciembre), las bajas temperaturas de esta época de año ya tienen mayor o menor presencia en gran parte del país. Al igual que ocurre con los seres humanos, nuestras mascotas también sienten frío en determinadas ocasiones. Soportándolo como mejor pueden dependiendo de una serie de características.

Perros y gatos son animales de sangre caliente. Esto quiere decir que son capaces de regular y mantener constante su temperatura corporal a pesar de los cambios externos.

Depende de su raza y tamaño algunos animales poseen una capa de pelo y grasa más o menos densa que les facilita soportar las inclemencias del tiempo. Además, la resistencia al frío de una mascota también está determinada por su estado de salud o por su edad.

Pero, en cualquier caso, para evitar posibles problemas o enfermedades y garantizar su protección en invierno, se debe evitar cambios bruscos de temperatura y mantenerles en todo momento bien calientes.

Los perros corren más riesgos que los gatos al quedar más expuestos a la intemperie. Sin embargo, los grupos de riesgos incluyen principalmente a cachorros y gatitos, ya que al ser tan pequeños tienen menos masa muscular y su pelaje no es tan largo o grueso, los animales ancianos, ya que sus defensas no están tan a punto y tienen un gasto de energía menor, y aquellos que padezcan problemas respiratorios o en sus articulaciones.

¿Cómo saber si tu mascota está pasando frío?

 

El primer factor a tener en cuenta es la temperatura corporal que gatos y perros suelen tener habitualmente. La temperatura normal de un gato se encuentra entre los 37,7 y 38,9 ºC. La de un perro adulto es similar, oscilando entre los 37,8 y 39,2 ºC.

Si notamos que nuestra mascota presenta temblores continuos, fuerte sequedad en la piel, respira con lentitud o de forma entrecortada y se mueve de manera lenta o permanece en una postura rígida, es posible que esté sufriendo un cuadro de hipotermia. 

Si comprobamos su temperatura y esta se encuentra por debajo de las cifras anteriores, debemos rápidamente hacer entrar en calor a nuestro perro o gato, arropándolo con mantas térmica y acercándole a una fuente de calor. A medida que su temperatura baje, sus funciones vitales disminuirán y su vida se pondrá en grave peligro. Y si esta desciende de los 35ºC, se debe llamar al veterinario inmediatamente.

Consejos para proteger a tu mascota del frío

 

Cuando queramos salir de paseo con nuestra mascota durante estos meses de frío, lo mejor es hacerlo equipándola con un abrigo o chalequillo que sufra todo el lomo. Algunos se fabrican impermeables por si se da el caso que llueva o nieva y el perro o gato necesite aún más protección.

En casa, si nuestra mascota vive con nosotros dentro del hogar, su lugar de descanso, su cesta o colchón debe estar colocado cerca de radiadores, estufas o chimeneas. Si por el contrario vive en un patio o azotea, debemos asegurar que su casetilla sea aislante contra frio y humedad. Así no nos preocuparemos de que padezca frío mientras se encuentre allí.

También se recomienda aumentar las raciones de comida en invierno, para que puedan tener el suficiente aporte calórico y energético que necesitan para mantenerse calientes. Eso sí, si vamos a cambiar en parte la dieta que hasta la fecha están siguiendo, en Segurvet recomendamos consultar antes de ello a nuestro veterinario de cabecera.

Sin comentarios

Publicar un comentario